¿POR QUÉ CLARA ESTÁ INJUSTAMENTE PRESA? LA INOCENCIA ES CLARA

En julio de 2011, Clara Tapia Herrera interpuso ante la Coordinación Territorial IZP-6 denuncia en contra de Jorge Antonio Iniestra Salas, quien tenía secuestradas a sus hijas Gabriela y Rebeca, quienes además eran víctimas de violación y procrearon 5 hijos durante su cautiverio. Clara que buscaba protección en las instituciones, no imaginaba que al denunciar sería tratada como delincuente por el hecho de ser víctima de explotación laboral, violencia física y psicológica, el secuestro, y la violación, de sus hijas y la explotación laboral de sus hijo.

El 6 de septiembre de 2011, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, informó a Clara la detención de los probables responsables, y le solicitó se presentara a identificarlos en la agencia 59 de la PGJE. Con engaños, ante decenas de medios de comunicación, Clara Tapia fue presentada como complice del “monstruo de Iztapalapa”. Ahí mismo se enteró del fallecimiento de su hija menor, y su nieta, quienes en ese momento tendría 18 años y 3 meses de edad respectivamente.

Desde ese momento, el Juez. 64 de lo penal, Carlos Morales García, determinó auto de formal prisión en contra de Clara Tapia en la causa penal 245/2011 por los delitos de Violencia Familiar y Corrupción de Menores en contra de sus hijas, e hijo.

Los argumentos del juez: “Clara es mala madre”. Los argumentos se alejan de una valoración técnica, objetiva y con perspectiva de género, se basan en estereotipos de género, prejuicios, y discriminación. El peritaje psicológico realizado por la Psic. Virginia Cruz Domínguez, adscrita a la PGJDF es el punto nodal del caso, pues culpabiliza a Clara sin tomar en cuenta las condiciones de control, golpes, amenazas, y humillaciones que sufrió por parte de Jorge Antonio.

Durante un fuerte proceso de sometimiento psicológico, Jorge Antonio controlaba la tarjeta de débito en la que depositaban a Clara el salario de como conserje de una escuela primaria, a su vez la obligaba a vender baratijas y ropa usada en los tianguis de Iztapalapa, Clara trabajaba nocturnamente en la limpieza de un cine, juntaba hasta 70 kilos de cartón diario, y lavaba ropa ajena los fines de semana, llegando a tener jornadas laborales de hasta 18 horas diarias. Al hijo de Clara, Jorge Antonio obligó a vender diversos artículos en un negocio propiedad de su familia; al final del día, ni Clara ni su hijo contaban con un sólo peso de ese trabajo, obligados a alimentarse de restos de comida en botes de basura, y un cansancio físico extremo fueron obligados a vivir en la azotea de la conserjería, sometidos a golpes y condiciones inhumanas de supervivencia.

Jorge Antonio prometió a Clara que podría reunir puntos a su favor si realizaba todo lo que él deseara, al juntar 100 puntos le permitiría ver a sus hijas y aseguraría su bienestar, el puntaje era inalcanzable, pues se desvanecían totalmente ante cualquier desagrado de Jorge Antonio.

Finalmente, después de seis años de vivir en estas condiciones, Clara buscó a su familia, y se atrevió al romper el silencio y denunciar, acudió sin obtener respuestas favorables a diversas instituciones como la asociación “Alto al Secuestro”, de la ex candidata del PAN al Gobierno del DF, Isabel Miranda de Wallace, al Centro Integral de Atención a la Mujer “Juana de Asbaje” —dependiente del Instituto de las Mujeres del Distrito Federal—, a la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas (Véase documento Fevimtra), de la PGR, al Centro de Terapia de Apoyo a Víctimas de Delitos Sexuales de la PGJDF (Vease documento Direccion General Apoyo a Víctimas). (Véase documento: VISITADURÍA MINISTERIAL DE LA PGJDF, RESPUESTA)

Clara es una sobreviviente de violencia física y psicológica extrema, y a consecuencia de un sistema de justicia deficiente para comprender y atender el contexto y las afecciones en las víctimas de violencia de género, hoy se encuentra procesada en el Centro Femenil de Readaptación Social de Tepepan.

Ayúdanos a exigir a las autoridades, se desista de la acción penal en contra de Clara Tapia, y reconozca su calidad de víctima, firmando la siguiente petición en change.org:

https://www.change.org/es-LA/peticiones/inocencia-clara-expareja-del-monstruo-de-iztapalapa-de-v%C3%ADctima-a-delincuente

La inocencia clara

Clara, expareja del “Monstruo de Iztapalapa”, de víctima a delincuente.

Clara estaba claramente aterrada, tenía miedo, dolor, hambre, tristeza. “El Monstruo” taladraba todo el tiempo sus oídos, en su cuerpo cansado de trabajar hasta 18 horas diarias no cabía espacio para sí misma, sólo esperaba la siguiente amenaza, el siguiente golpe, la siguiente orden que cumplir a cambio de sobrevivencia. El monstruo gozaba con el dinero que le quitaba a Clara, con el secuestró a sus hijas, y cuando entre la basura ella conseguía alimento, pensaba cuánto duraría ese infierno para ella y sus hijas e hijo.

Un día Clara decidió levantar la voz, denunció, buscó ayuda y protección, el resultado fue: La cárcel.